miércoles, 29 de abril de 2015

Cáritas Diocesana solicita la colaboración de los palentinos para los damnificados por el terremoto de Nepal


Para ello, Cáritas Palencia abre dos números de cuenta, a través de los cuales se podrán hacer las aportaciones que se destinarán a los afectados por el terremoto del pasado 25 de enero.






BBVA              ES95 0182 0496 61 000002 5101
CAJA DUERO ES17 2104 0201 18 916969 5717


Un terremoto de magnitud 7,8 grados en la escala de Richter, con epicentro a 77 kilómetros de la capital (Katmandú), sacudió la zona centro del país, destrozando pueblos, ciudades e infraestructuras, y provocando la muerte de miles de personas. Según los últimos datos de la OCHA (a fecha de 28 de abril) más 8 millones de personas necesitan ayuda humanitaria, 100.000 han perdido sus casas, 4.300 han fallecido y 7.000 están heridas. Sin embargo, la cifra real de pérdidas humanas podría ser mucho más alta ya que los equipos de rescate aún no han llegado a áreas remotas del país y no se conoce la cifra de desaparecidos en la tragedia.

El daño económico para uno de los países más pobres del mundo también es importante: el Gobierno nepalí ha avisado de que las tareas de reconstrucción podrían costar el 20 por ciento de su PIB.

Ante esta crisis, las autoridades locales y las agencias humanitarias ha advertido de que las necesidades de la población son enormes, sobre todo en refugio, agua y comida. No está siendo nada fácil llegar hasta los damnificados y continuar con las labores de rescate, debido al colapso de las comunicaciones, los daños en las infraestructuras y el transporte, las constantes lluvias y la difícil geografía del país.

La Iglesia, Cáritas Nepal y los miembros de la Red Internacional que estaban en terreno antes del terremoto (como las Cáritas de Australia y Estados Unidas) se movilizaron desde el primer momento para prestar auxilio a los afectados, colaborando en las tareas de rescate de las víctimas, en la evaluación de las necesidades más urgentes y en la distribución de la ayuda de emergencia.

"Muchas personas han perdido sus hogares y están en las calles o en espacios abiertos, expuestos a las bajas temperaturas nocturnas. A todos ellos intentamos proporcionarles alimentos, agua y refugio temporal", explicó el padre Pius Perumana, director de Caritas Nepal.

miércoles, 15 de abril de 2015

Ante la trágica muerte de 400 personas en el Mediterráneo, no queremos ni podemos acostumbrarnos

Cáritas Española, ante la trágica muerte de 400 personas en aguas del Mediterráneo, en su huida hacia Europa, quiere expresar una vez más, con renovada rotundidad, que no queremos ni podemos acostumbrarnos a estos hechos.

No aceptamos que estos dramáticos sucesos sean meras noticias que dan paso a las siguientes. Ni que se limiten a la publicación recurrente de imágenes anónimas, de cifras o de datos. Cada una de estas 400 personas ahogadas –entre las que hay menores de edad, muchos de los cuales viajaban solos-- tenían nombre, familia. Eran dueños de su propia historia y de sus sueños. Eran seres humanos como nosotros, únicos e irrepetibles. Como creyentes, no podemos olvidar que eran hermanos y hermanas nuestras. 

Ninguno de los fallecidos había tomado libremente la decisión de embarcar hacia Europa. Por su procedencia, sabemos que la mayoría huían de la guerra, de las matanzas, de la sinrazón de los conflictos que difunden a diario, casi como una macabra salmodia, los medios de comunicación.

No por repetidas, pierden valor ante esta tragedia la exhortación del Papa Francisco con ocasión de la tragedia de Lampedusa: “Que a nadie le falte el socorro necesario”. Una vez más, sin embargo, debemos afirmar de manera rotunda que estas 400 muertes podrían haberse evitado. Todos sabemos, y los responsables de la Unión Europea también, que los dispositivos de búsqueda y rescate establecidos, además de insuficientes, son la consecuencia de reajustes presupuestario. ¿Quién tendrá la valentía de evaluar esta decisión? ¿Cuál está siendo el precio? 

Al tiempo que invitamos a toda la comunidad eclesial y sociedad en general a unirse en oración por tantas vidas perdidas, expresamos nuestro dolor, nuestra solidaridad y condolencia a sus familias. Y hacemos una llamada a mantener viva la sensibilidad, a no dejar de padecer-con todos esos hombres, mujeres y niños que asumen riesgos porque quieren simplemente vivir con dignidad y en libertad.  

Si hay algo verdaderamente ajeno al Evangelio es la “cultura del descarte” que impregna hoy nuestra sociedad. Estas 400 personas muertas en el mar no eran descartables, sino seres humanos imprescindibles para construir la sociedad justa y fraterna en la que creemos. 

Descansen en paz.

jueves, 9 de abril de 2015

Campaña de la Renta 2014: «A LA HORA DE AYUDAR, MULTIPLÍCATE POR DOS»

Cáritas lanza una campaña informativa para invitar a los contribuyentes a marcar conjuntamente las dos casillas solidarias en la Declaración de la Renta
«a la hora de ayudar, multiplícate por dos». Con este mensaje, Cáritas Española lanza una campaña informativa  en el inicio de la Campaña de la Renta 2014 para invitar a los contribuyentes a marcar conjuntamente en su declaración las dos casillas solidarias de la asignación tributaria: la destinada a la Iglesia católica y de Otros Fines Sociales de interés general.
Marcar ambas opciones de forma simultánea
Al marcar ambas opciones de forma simultánea, los ciudadanos estarán colaborando, al mismo tiempo y sin coste añadido alguno, con un 0,7% de su base imponible a sostener la acción de la Iglesia y con otro 0,7% a apoyar los fines sociales que desarrollan Cáritas y otras muchas organizaciones que reciben fondos del IRPF para financiar parte de su labor solidaria.
Muchos contribuyentes desconocen que tienen la posibilidad de marcar conjuntamente las dos casillas solidarias en la Declaración de la Renta y de que tienen en sus manos un valioso instrumento para ayudar el doble a las personas en situación social más vulnerable. Y sin que ello suponga que vayamos a pagar más ni que nos devuelvan menos  en el resultado de nuestra declaración.
Cabe recordar, además, que todavía hay un gran número de contribuyentes, concretamente un 29%, que no marca ninguna casilla. Ello significa que el importe de la asignación tributaria de sus declaraciones, en lugar de destinarse a fines solidarios, pasa a engrosar directamente las arcas del Estado. En el último ejercicio, quedaron si asignar 280 millones de euros en la casilla de la Igelsia y otros 222 millones en la Fines sociales.

Cáritas Jerusalén lanzará una clínica móvil para atender a los palestinos

Cáritas Jerusalén está preparando el lanzamiento de una clínica móvil diseñada para proporcionar servicios de salud a los residentes de la Franja de Gaza. Así lo informa a la Agencia Fides el padre Raed Abusahliah, director general de Caritas Jerusalén.

La iniciativa se llevará a cabo gracias al apoyo financiero ofrecido por el Banco de Palestina. El protocolo del proyecto llevado a cabo en colaboración con Cáritas Jerusalén y el Banco de Palestina fue firmado el martes, 7 de abril por el padre Raed y el Dr. Hashim Sawa, Presidente del Banco de Palestina, en la sede del banco en Ramallah.

El convenio de colaboración prevé la compra de unidades móviles por parte del banco,mientras que Cáritas diseñará y gestionará los programas de intervención, que complementarán las iniciativas de ayuda humanitaria ya puestas en marcha por Cáritas para la población de la Franja de Gaza en el campo de la alimentación, la educación y el sector psico-social.

Cáritas Jerusalén ya ha empleado un millón de dólares para las operaciones y programas realizados especialmente en beneficio de las personas y los niños desplazados que han sufrido la peor parte de la operación "margen de protección", la última campaña militar llevada a cabo por el ejército israelí en la Franja De Gaza (8 julio - 26 agosto 2014).

miércoles, 1 de abril de 2015

Día del Amor Fraterno: te regalo un Décimo de Lotería

Estoy generoso. Te regalo un Décimo de Lotería. Un Décimo que tiene el premio asegurado... si así lo quieres. Y un Décimo con el que puedes cambiar el mundo.

Para empezar, busca un momento de tranquilidad. Para pensar: ¿Soy un premio Gordo para las personas que viven a mi lado? ¿O soy un segundo premio, o un tercero, o un cuarto? ¿O soy una pedrea? ¿O un reintegro? ¿O no reparto nada porque todo me lo quedo?

¿Qué premio soy? ¿Qué hago con las “capacidades” que tengo? La capacidad de acoger, de escuchar, de ser cercano, de dar ánimo, de ayudar, de empatía, de compasión, de respetar, de perdonar, de gratuidad, de compartir, de alegrar, de pacificar y de defender contra la injusticia... ¿Las uso o las echo a perder?

Repasa cada una de estas “capacidades”... y trata de ver en qué medida la tienes desarrollada. Incluso, si crees que falta alguna... añade otras que puedan contribuir a construir la fraternidad entre las personas. Repasa también sus “contrarias”, por ejemplo si hay personas a las que no escuchas o no haces ni caso, o si hay personas que no acoges porque las “descartas” de tu vida, las excluyes, marginas, las tienes etiquetadas...

No se te olvide repasar los momentos en que has disfrutado del “Premio de la Alegría” de darte a los demás. Y responde... ¿Cuáles han sido las experiencias que más alegría o satisfacción te han causado?

Y a todo esto, no se me vaya a olvidar, rézalo y preséntalo al Señor que se da por nosotros.... Y recuerda las palabras del Papa Francisco: «A los cristianos de todas las comunidades del mundo, quiero pediros especialmente un testimonio de comunión fraterna que se vuelva atractivo y resplandeciente. Que todos puedan admirar cómo os cuidáis unos a otros, cómo os dais aliento mutuamente y cómo os acompañáis: “En esto reconocerán que sois mis discípulos, en el amor que os tengáis unos a otros”» (Evangelii Gaudium 99). Porque «una auténtica fe -que nunca es cómoda e individualista- siempre implica un profundo deseo de cambiar el mundo, de transmitir valores, de dejar algo mejor detrás de nuestro paso por la tierra» (Evangelii Gaudium 183).

Para todo ello tienes una fantástica oportunidad el próximo JUEVES SANTO, que celebramos el DÍA DEL AMOR FRATERNO.

Domingo Pérez