martes, 28 de junio de 2016

En Cáritas las palabras “No tenemos” no existen

A simple vista puede parecer una nave más dentro de un polígono industrial pero nada más entrar, reconoces retazos de vida en cada uno de los objetos que allí se depositan. Desde una lavadora, una cómoda, kilos de garbanzos o macarrones, aceite, un colchón, una silla de bebé o un dinosaurio que espera que la mano de un niño presione su botón para comenzar a rugir a lo largo del pasillo. Y todo esto lo han entregado personas que creen que con su granito de arena se puede mejorar la vida de otras personas.

Se trata de uno de los programas de Cáritas que más trabajo a diario tiene, desde este almacén se atienden las necesidades de familias y personas que requieren la ayuda de Cáritas.

El lema que siguen en Cáritas, a pesar de no estar escrito en ningún lado, es: “Ser rigurosos en la necesidad y generosos en la atención” y en este almacén este lema se sigue a rajatabla. Las demandas se reciben desde las Cáritas parroquiales o en casos excepcionales, desde la sede central de Cáritas.

Todo lo que se necesita se entrega, es decir, si la necesidad que tiene una familia o una persona es de una lavadora y esta se tiene en el almacén se le hace entrega de ella, pero si por cualquier circunstancia, el almacén no tiene lavadoras se compra una y se le entrega a esa familia. No vale decir que no tenemos existencias, siempre se buscan los recursos oportunos para dar solución a esa necesidad.

En Cáritas las palabras no tenemos no existen, pero eso sí, en ningún caso se quiere alimentar la picaresca, por eso se esfuerzan a diario por ser rigurosos en el análisis de la necesidad.

Darse un paseo por este almacén te ayuda a entender el servicio que las cáritas parroquiales ofrecen a las personas que se encuentran en situación vulnerable. Le pedimos a Marta, que es la joven encargada de este almacén, que nos explique cual es el procedimiento y qué tipo de lote de alimentos se hace entrega a las cáritas parroquiales. Todo es riguroso, cuidamos las fechas de caducidad y estamos pendientes de los productos que no tenemos y hay que adquirir.

El lote general de productos que se hace llegar a las familias se compone de leche, aceite, latas de sardinas, atún y paté, alubias, garbanzos y lentejas, macarrones, sopa y espaguetis, arroz, harina, café, tomate, quesitos, chocolate, cola cao, galletas, cereales, azúcar, melocotón y piña en almíbar y también se entregan productos de limpieza e higiene como champú, gel, friega suelos, lejía, lavavajillas y detergente de lavadora. Si en las familias hay niños pequeños también se hace entrega de una caja de pañales.

Un ejemplo de las huellas que, día tras día, van dejando los hombres y mujeres que colaboran con Cáritas de Palencia para poner en práctica la justicia. Unas huellas que también podemos plasmar los que no estamos en situaciones precarias, no olvidemos que si queremos deshacernos de objetos que están en buenas condiciones, nos cambiamos de casa o nuestros pequeños crecen y ya no utilizan sus juguetes, Cáritas recoge cada uno de estos objetos y se los ofrece a personas que están deseando poder darles una nueva utilidad. ¿Practicamos la justicia?
Natalia Aguado León

lunes, 27 de junio de 2016

LA ASAMBLEA GENERAL DE CÁRITAS APUESTA POR SEGUIR PONIENDO A LA PERSONA Y EL BIEN COMÚN EN EL CORAZÓN DE LA VIDA SOCIAL

Más de 150 directores y delegados de las 70 Cáritas Diocesanas de todo el país se dieron cita en El Escorial los días 24 y 25 de junio
Los días 24 y 25 de junio se celebró en la localidad madrileña de El Escorial la LXXIII Asamblea General de Cáritas Española, una cita anual a la que han asistido más de 150 directores y delegados episcopales de las 70 Cáritas Diocesanas de todo el país.
Presididas por monseñor Atilano Rodríguez, obispo de Sigüenza-Guadalajara y responsable de Cáritas en el seno de Comisión Episcopal de Pastoral Social, y por Rafael del Río, presidente de Cáritas Española, que dirigieron sendos saludos a todos los participantes, las sesiones comenzaron con una ponencia marco sobre el tema “El ejercicio de la caridad en un nuevo contexto. ¡A vino nuevo, odres nuevos!”, a cargo de Francisco Lorenzo, coordinador del Equipo de Estudios de Cáritas.
A lo largo de las dos jornadas, junto a la presentación del Informe general por parte del secretario general de Cáritas Española, Sebastián Mora, se abordaron temas estatutarios, como la aprobación del presupuesto para el próximo ejercicio. Asimismo, los asistentes aprobaron por aclamación la declaración final que se recoge a continuación.

LXXIII ASAMBLEA GENERAL DE CÁRITAS ESPAÑOLA
24 y 25 de junio de 2016
Declaración Final
Al término de la LXXIII Asamblea General de Cáritas Española, reconociendo la complejidad e incertidumbre que se vive en el ámbito político y social, queremos volver nuestra mirada a un mundo que sigue “gimiendo y llorando bajo dolores de parto” (Rom 8, 22). Como discípulos de Cristo sentimos como propios “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren” (GS, 1) y manifestamos, una vez más, nuestra vocación de servicio y entrega a los descartados y empobrecidos de nuestras sociedades.
Nos hacemos eco de la realidad de las personas en situación de mayor vulnerabilidad a las que acompañamos cada día y sobre cuyos derechos fundamentales hemos llamado la atención de los representantes políticos y los agentes sociales en nuestro documento de Propuestas políticas. Esta ha sido la respuesta de la Confederación Cáritas en España a la apelación del Papa Francisco a “ayudar a los demás a cambiar el curso de la propia vida” y a ser “la sal, la levadura y la luz que ofrece un faro de esperanza a los necesitados” (Mensaje a la última Asamblea General de Cáritas Internationalis).
En la instrucción pastoral Iglesia, servidora de los pobres, los obispos españoles alertan de manera valiente y clara sobre la pérdida de primacía del ser humano en nuestra vida social y política. Se está consolidando en las relaciones sociales y económicas un proceso de vaciamiento de lo humano que relativiza la inviolable dignidad de las personas para convertirlas en un mero producto. Hoy, desde el Evangelio de la misericordia, es preciso seguir demandando la necesidad imperiosa de poner en el corazón de la vida social la centralidad de la persona y el bien común como horizonte político de nuestro mundo.
Cuando el pasado 6 de mayo el Papa Francisco recibía en Roma el Premio Carlomagno, finalizaba su discurso con estas hermosas palabras: “Sueño una Europa de la cual no se pueda decir que su compromiso por los derechos humanos ha sido su última utopía”. Una Europa que soñó con ser casa de hospitalidad y que se ha convertido en fábrica de expulsiones; que anheló ser cuna del desarrollo social del mundo y que ha extraviado su “alma humanista”.
La crisis intensa de estos años, que ha erosionado la cohesión social de nuestras sociedades, está culminando con un abandono profundo y atroz de los derechos humanos de millones de personas. Es una crisis económica con profundas raíces morales, que trasluce también una radical fractura de sentido y de referentes.
Queremos poner en el centro de nuestro corazón a las personas migrantes y refugiadas que, desde los países del Sur, las fronteras europeas o nuestros propios barrios, siguen experimentando los efectos de ese escandaloso proceso de descarte de lo humano.
El Espíritu nos mueve, también, a acercarnos de forma preferente a los hogares que sufren exclusión severa, a los trabajadores víctimas de la precariedad laboral y a los jóvenes sin perspectivas de futuro sean el foco de atención preferente de toda la vida social. Y aspiramos a que todos aquellos expulsados del bienestar sean la médula de las políticas sociales y de un nuevo modelo de economía social inspirada por la solidaridad y la sostenibilidad. Desde el Evangelio de la justicia, soñamos y luchamos para que los “últimos sean los primeros” (Cfr. Mt, 20,16) tanto en las políticas como en las preocupaciones ciudadanas.
En este contexto, vemos con esperanza cómo las comunidades cristianas, las Cáritas parroquiales y las organizaciones sociales de diversas creencias y condición han reforzado su compromiso con las personas y familias excluidas. La Buena Noticia surge en medio de la desesperación, del dolor y de la injusticia. La esperanza, sin embargo, no es una mera aspiración o una tendencia. Hay que reconocerla, recrearla y contagiarla día a día. Este es el distintivo significativo y profético de nuestra acción, que conlleva no perder nunca el foco de la dignidad y la justicia con una actitud atenta y activa. La nuestra es una apuesta por una esperanza:
-      Que nos aproxime a nuestros hermanos y hermanas migrantes que, como Cristo dolientes de nuestros días, están siendo crucificados por la indiferencia y la injusticia en múltiples fronteras de nuestro mundo.
-      Que sepa “escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres" (LS 49) porque “si cuidas el planeta, combates la pobreza”.
-      Que denuncie, con profunda espiritualidad, la vulnerabilidad de unas sociedades que descartan a los más pobres, y hacen de la exclusión una herencia y de la precariedad un instrumento de desarrollo económico.
-      Que nos implique, desde la responsabilidad que brota del Evangelio, en la tarea de extender, defender y practicar los derechos humanos como indicador esencial de desarrollo en la construcción del Reino de Dios.
Todas las personas, las comunidades y la ciudadanía estamos convocados a construir otro mundo desde la “inseparable preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior" (LS 10). Esta es la misión y vocación a la que los participantes en esta Asamblea General nos comprometemos desde la radical llamada que nos lanza el Evangelio de la justicia y la misericordia.

miércoles, 8 de junio de 2016

CÁRITAS EUROPA Y EL SERVICIO JESUITA A REFUGIADOS ALERTAN QUE LAS RESTRICCIONES MIGRATORIAS EN LA U.E. OBLIGAN A LAS PERSONAS A UTILIZAR RUTAS MORTALES

Cáritas Europa y el Servicio Jesuita a Refugiados han emitido hoy una nota conjunta ante la reunión que se celebra mañana en Bruselas de todos los ministros que forman parte del Consejo Europeo de Justicia e Interior. Este es el texto íntegro de la nota:

Las políticas restrictivas de migración de la UE obligan a las personas desesperadas a utilizar rutas mortales
Mientras que los ministros de interior se reunirán mañana para discutir las políticas de migración de la UE, las personas que intentan llegar a la seguridad de Europa siguen muriendo en el camino. Cáritas Europa y el Servicio Jesuita a Refugiados Europa (JRS-E) exhorta a los dirigentes europeos a modificar su enfoque restrictivo de la migración. Las políticas centradas en la disuasión, incluido el acuerdo con Turquía, no están sirviendo para detener a las personas que tratando de llegar a nuestros países. Por el contrario, están prolongando el  sufrimiento de estas personas y empujándolas a ponerse en manos de contrabandistas y traficantes, y a recurrir a vías de entrada aún más peligrosas.

"No pude encontrar otra manera de venir a Europa. Deseaba hacerlo de una forma segura, legal. Pero mi única alternativa era ser pasado de contrabando para cruzar a Grecia. Sabía que era algo peligroso, pero estaba desesperada. Tuve que cruzar para salvar mi vida y lo poco que queda de mi alma", explicaba una joven siria hace unos días a un trabajador de Caritas Grecia. Huyó de Siria sola. Víctima de abuso sexual en el camino, tuvo que recurrir a traficantes para cruzar el mar Egeo y poder librarse de su agresor.

Según los últimos informes, más de un millar de migrantes han muerto en menos de una semana intentando cruzar el Mediterráneo. Su intento desesperado por alcanzar la Unión Europea muestra lo grave y aterrador de su situación. Cáritas Europa y JRS Europa están consternados por el continuo sufrimiento de tanta gente e instan a la solidaridad con estos niños, hombres y mujeres.
"Como afirma el Papa Francisco, Caritas sueña con una Europa que reconozca la aportación necesaria de los inmigrantes a nuestras sociedades y se comprometa a respetar la dignidad de cada ser humano", asegura Jorge Nuño Mayer, secretario general de Caritas Europa.
Jean-Marie Carrière, director regional de JRS Europa, recuerda, por su parte que "Europa puede salvar y proteger a las personas. Es sólo cuestión de voluntad política proporcionar a estas personas formas seguras para entrar en Europa sin riesgo para sus vidas. Es tiempo de defender y aplicar la misma Convención que los europeos adoptaron después de la Segunda Guerra Mundial y actuar en base a nuestros valores fundacionales".

JRS Europa y Cáritas Europa piden a la UE y, en especial a los Estados miembros, que:
-        Abran canales seguros y legales de entrada en la UE
-        Introduzcan un visado humanitario, que sea asequible y fácilmente accesible a través de cualquier Embajada de EU en los países de origen y tránsito
-        Faciliten la reunificación familiar de refugiados y migrantes, y, por lo tanto, que se fomente la integración en los países de acogida.
-        Amplíen los programas de admisión por razones humanitarias.
-        Participes en más planes de reasentamiento.
-        Levanten los requisitos de visado cuando esté justificado por motivos humanitarios.

martes, 7 de junio de 2016

El INFORME ANUAL DE FOESSA CONFIRMA UNA ESPAÑA A DOS VELOCIDADES EN ÍNDICES DE DESIGUALDAD, POBREZA Y DESEMPLEO



El informe anual “Análisis y Perspectivas 2016” de la Fundación FOESSA, que este año se publica bajo el título Expulsión Social y Recuperación Económica, constata una España a dos velocidades en términos de exclusión social.

En una rueda de prensa celebrada el 2 de junio en la sede de Cáritas Española en Madrid, Natalia Peiro, directora del Area de Comunicación, Sensibilización e Incidencia de Cáritas, y Guillermo Fernández, miembro del Comité Técnico de FOESSA, alertaron que “el análisis territorial de la desigualdad, la pobreza y el desempleo muestran un país a dos velocidades, y que, como consecuencia de la crisis, se ha generado un proceso de divergencia entre las Comunidades Autónomas”.
Un país a dos velocidades
La conclusión de este diagnóstico se basa en cuatro factores:
1.    Las diferencias en el eje norte-sur no sólo se mantienen, sino que tienden a aumentar: mientras Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, la Comunidad Valenciana, Canarias y las Islas Baleares se encontrarían en peor situación ante una eventual salida de la crisis, Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja y Aragón se encontrarían en mejor situación, desde el punto de vista de la pobreza, la desigualdad y el desempleo más grave.
2.    En segundo lugar, los indicadores de desempleo analizados, que serían el desencadenante más claro de una buena posición de salida para la población en peor situación, muestran una recuperación muy débil y, en algunos casos, muy alejados del ritmo necesario para impulsar una reducción intensa de la pobreza y la desigualdad. De los cuatro indicadores analizados, sólo en uno de ellos hay cuatro CC.AA. que consiguen mejorar su situación desde el primer impacto de la crisis en el año 2009.
3.    Las diferencias regionales de la pobreza apuntan a una salida divergente de la crisis. Esta disparidad seguirá provocando aumentos en las diferencias de desigualdad y bienestar.
4.    La «situación de salida» para el conjunto de las CC.AA. ofrece una peor situación respecto a los datos recogidos en 2009 en el primer impacto de la crisis. Este resultado nos permite afirmar que la probabilidad de que aumente la bolsa de la exclusión social, a pesar del crecimiento económico, es muy elevada.