jueves, 28 de julio de 2016

NOTA DE LAS ORGANIZACIONES DE IGLESIA ANTE EL 30 DE JULIO, DÍA MUNDIAL CONTRA LA TRATA

En 2013, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 30 de julio como el Día Mundial contra la Trata. Según su comunicado, un día necesario para «concienciar sobre la situación de las víctimas del tráfico humano y para promocionar y proteger sus derechos.»

Según la Organización Internacional de Trabajo hay 21 millones de personas víctimas del trabajo forzoso en el mundo. Casi 5 millones de ellas, víctimas de trata con fines de explotación sexual.

La trata de seres humanos es la expresión cruel y moderna de la esclavitud y una de las peores violaciones posibles de los derechos humanos.  Todos los países están afectados por la trata, ya sea como país de origen, tránsito o destino de las víctimas. No podemos cerrar los ojos ante una realidad que mueve miles de millones de euros en forma de negocio (delito) muy lucrativo en el que están implicadas muchas más personas de lo que creemos bajo una apariencia de normalidad. 

La trata es una realidad invisible pero entra en nuestra vida cotidiana. Detrás de las personas que piden una limosna en el  supermercado de nuestro barrio, hay un posible caso de trata. Detrás del mundo oculto y ocultado de la prostitución hay mujeres que son explotadas. Detrás de la ropa que llevamos, o la fruta o verdura que comemos, puede haber sufrimiento de personas que, víctimas de la cultura del descarte a la que alude el papa Francisco, son explotadas por interés económico; personas consideradas como mercancía, como instrumento de enriquecimiento.

Se ha avanzado mucho en los últimos años para perseguir el delito. Los casos de trata con fines de explotación sexual, especialmente, han recibido más visibilidad, pero no podemos olvidar y pasar por alto otras formas de trata como son la mendicidad, los matrimonios forzados, la explotación laboral o el tráfico de órganos. En España todavía no existe una ley integral que aborde todas estas formas de trata, una condición que permitiría una coordinación de manera efectiva para luchar contra la trata, identificar y proteger las víctimas y asegurar sus derechos humanos.

Como entidades de Iglesia denunciamos políticas que aumentan la vulnerabilidad de las personas y el riesgo de ser sometidas a trata, algo que estamos comprobando en las actuales  políticas migratorias.  Políticas que fracasan al poner  en peligro a las personas, empujándolas a manos de redes de traficantes y tratantes por la falta de vías legales para conseguir un destino mejor. Cada persona tiene el derecho a buscarse una vida digna para sí misma, para sus hijos e hijas, para su familia. No podemos crear un mundo de diferentes velocidades y después simplemente  paliar el sufrimiento de las personas en nuestros recursos de atención, cuando ese sufrimiento podría haber sido evitado.

Como entidades de Iglesia, respaldadas en nuestras acciones por la Sección de Trata de la Conferencia Episcopal Española, pedimos que se ponga siempre el interés de las víctimas en el centro, estén o no identificadas como tales, asegurando sus derechos  en todas las fases de la lucha contra la trata. Pedimos evitar la re-victimización, habilitando mecanismos para que la investigación de los delitos no implique más sufrimiento para las personas.

A la Comunidad Cristiana apelamos para que no cerremos los ojos ante esta forma tan grave de moderna esclavitud: “¿Dónde está tu hermano? ¿Dónde está tu hermano esclavo?” (Gen 4,9)

jueves, 7 de julio de 2016

"La paz es posible en Siria" dice el Papa Francisco

En un video-mensaje difundido esta mañana desde Roma, el Papa Francisco se suma a la nueva campaña lanzada por Cáritas Internationalis bajo el lema “Siria, la paz es posible”.
En su mensaje, el Santo Padre exhorta a los Gobiernos para que encuentren una solución a la guerra en
Siria como parte de la campaña de Cáritas.
"Quisiera dirigirme a todos los fieles y a quienes trabajan con Cáritas en la construcción de una sociedad más justa, para decirles que la paz en Siria es posible", afirma Francisco en un video-mensaje grabado especialmente para esta campaña. "Todos han reconocido que no hay una solución militar para Siria, sólo
existe una solución política", afirma el Papa. "Por consiguiente, la comunidad internacional debe apoyar las negociaciones de paz para crear un gobierno de unidad nacional", añade.  
"Os invito a pedirles a quienes están participando en las negociaciones de paz que tomen estos acuerdos en serio y se comprometan a facilitar el acceso a la ayuda humanitaria".  Hacer frente a las consecuencias humanitarias de la guerra de cinco años en Siria es la operación de ayuda humanitaria más grande llevada a cabo por la red Cáritas en todo el mundo.    
Cáritas proporciona víveres y atención médica, y da respuesta a necesidades básicas de educación, refugio, orientación psicológica, protección y medios de vida tanto a los cientos de miles de damnificados dentro de Siria como a los refugiados en otros países. Tan sólo el año pasado, las organizaciones nacionales de Cáritas
consiguieron ayudar a unos 1,3 millones de personas.   

A través de esta campaña, Cáritas quiere exhortar también a sus voluntarios y colaboradores en
todo el mundo para que presionen a sus gobiernos a fin de:
-       asegurar que todas las partes en conflicto se unan para encontrar una solución pacífica;
-      apoyar a los millones de personas afectadas por la guerra;
-      ofrecer a los sirios, dentro y fuera del país, dignidad y esperanza.
  
"Mientras la gente sufre, una cantidad increíble de dinero se está gastando en darles armas a los combatientes. Algunos de los países que suministran estas armas son los mismos que están hablando de paz", dice el Papa Francisco en el vídeo. Y se pregunta: "¿Cómo puede uno creer en quienes lo acarician con la mano derecha, mientras te golpean con la izquierda?"  

Cáritas ha abierto una nueva página web para apoyar la campaña, www.syria.caritas.org que incluye una obra de arte especialmente comisionada del artista sirio Tammam Azzam, así como una película de animación sobre la guerra, una serie de imágenes realizadas por un fotógrafo galardonado y diversos testimonios de sirios que viven tanto dentro como fuera del país, así como de refugiados en naciones vecinas y otros lugares.   

El arzobispo de Manila y presidente de Cáritas Internationalis, cardenal Luis Antonio Tagle, que se ha reunido recientemente con refugiados sirios en Líbano y Grecia, ha recordado que estas personas " no son sólo números, son seres humanos”. “Tenemos que darles esperanza, dignidad y paz. Es necesario iniciar un movimiento mundial por la paz. En nombre de todos los afectados por este conflicto, apelamos a todos, podemos trabajar por la paz en Siria", asegura.  
Sigue la campaña en Twitter #peacepossible4syria @iamCáritas.